Hay voces que nos llevan lejos, otras nos traen a lo más íntimo, las hay que sin ser bonitas transmiten persona y por eso sólo nos conquistan, también se pueden encontrar las inmaculadas que no dicen absolutamente nada en varios idiomas con subtítulos...
Para mí, Cat power canta con una voz como prueba de vida. En las arrugas de su voz creo que se cuenta mucho o, al menos yo, escucho mucho:
Traducción muy libre:
La mejor
Hubo un tiempo en que quise ser la mejor.
No habría viento o cascada capaz de pararme.
Llegaron los golpes de las inundaciones,
las estrellas, que en plena noche te reducen a polvo.
Fundo mi piel con una gran armadura negra.
Abandono cualquier rastro de gracia.
Sólo en tu honor pierdo altura.
Ese inadaptado social
que echa un vistazo
por un hueco en la ciudad
donde calmar la ausencia de drogas.
Mi fe se ha echado a dormir.
Al final pierdo altura
y me aferro al suelo para el desfile final.
Hubo un tiempo en que quería ser la mejor.
Con dos rostros, pequeña triste roca.
Cuando las cosas que no podría explicar,
cualquier sentimiento,
me hacen perder altura.
Al final me aferro al suelo por la ausencia de drogas.
Mi fe se ha echado a dormir para el desfile final.
Hubo un tiempo en que quise ser la mejor.
No habría viento o cascada capaz de pararme.
Llegaron los golpes de las inundaciones,
las estrellas, que en plena noche te reducen a polvo.
The greatest
Once I wanted to be the greatest
No wind or waterfall could stop me
And then came the rush of the flood
The stars at night turned you to dust
Melt me down To big black armour
Leave no trace Of grace
Just in your honor
Lower me down
That corporate slob
Make a watch
For a space in town
For the lack of the drugs
My faith had been sleeping
Lower me down
In the end
Secure the grounds
For the later parade
Once I wanted to be the greatest
Two faced, sad little rock
When things I couldn’t explain
Any feelings Lower me down
In the end Secure the grounds
For the lack of the drugs
My faith had been sleeping
For the later parade
Once I wanted to be the greatest
No wind or water fall could stop me
And then came the rush of the flood
The stars at night turned you to dust
miércoles, 9 de julio de 2008
domingo, 29 de junio de 2008
Mujer valiente
Sé que tienes miedos, amor.
Que temes el anochecer como a la ruptura de ala de un ave.
Que desesperas con la oscuridad como dos amigos niños que discuten.
Que te adentras en la periferia del desamparo y te pierdes, pequeña, pequeñita, minúscula letra muda en el abecedario del dolor.
Sé que te guardas de los monstruos tras las sábanas.
Que te cuidas del susto acariciando el tejido de una prenda cualquiera.
Que quisieras abrirte de párpados y sentir el aroma de una infancia linda.
Elegir no crecer.
No rasguñarte la pata debajo de la puerta del lobo.
Silbarme, por si ya voy.
Sé que llega la noche y abaratas el precio de tus miserias.
Ese genio digno, esa pólvora pequeña que te impregna
se empapa de manantiales perdidos y se te hace nudo la vida.
Entonces te rehaces y descubres el embozo de la cama
como si aquello no fuera una metáfora de la amargura y
te abrazas a la almohada
y repasas algunas cosas del día sin importancia.
Te encomiendas a literaturas de presencia efímera, y
lees o escuchas a Satie o desmenuzas un sudoku.
Para dormirte crees en el milagro de los días.
Y quieres pensar en el calorcito de mi mano.
Y en mi manera de descubrirte justamente las heridas y cambiarle la gasa de ternura.
Y así hasta mañana, que empezarás tu día anónima,
sin escribas que glosen en sus crónicas
que allí se mueve la mujer valiente,
esa que salva cada noche a la patria humana
de su ración inevitable de vergüenza.
jueves, 26 de junio de 2008
¿me das fuego?

mi vida? es como ir al cuerno, volver y no haberme enterado.
¿me das fuego? continúo. mi mujer me dejó hace diez años porque la engañaba con otra. la otra también me dejó por mujeriego, y ahora me veo sin nadie que me lave los calzoncillos. me pido una copa, vale? perdona, ¿me pones un torres diez en copa grande? mis hijas ya no me hablan porque dicen que soy un perdido, aunque la pequeña pasa a escondidas de su madre por casa a prepararme algún que otro cocido, y pasar un poco el mocho. ¿te importa que eche esta calderilla al tragaperras mientras hablamos? es que es un vicio. total que ahora busco novia, que me quiera y esas cosas, sabes?.....te vas? a la farmacia? ah vale, te espero aquí en la máquina. antes de que te vayas, ¿me das fuego?
¿me das fuego? continúo. mi mujer me dejó hace diez años porque la engañaba con otra. la otra también me dejó por mujeriego, y ahora me veo sin nadie que me lave los calzoncillos. me pido una copa, vale? perdona, ¿me pones un torres diez en copa grande? mis hijas ya no me hablan porque dicen que soy un perdido, aunque la pequeña pasa a escondidas de su madre por casa a prepararme algún que otro cocido, y pasar un poco el mocho. ¿te importa que eche esta calderilla al tragaperras mientras hablamos? es que es un vicio. total que ahora busco novia, que me quiera y esas cosas, sabes?.....te vas? a la farmacia? ah vale, te espero aquí en la máquina. antes de que te vayas, ¿me das fuego?
miércoles, 25 de junio de 2008
El arte de vender un producto...
... empieza por lo que ofreces en el exterior, por la manera en la que seduces a tu cliente para que no entienda cómo ha podido vivir su vida antes de conocer aquello que tú le ofreces. La capacidad de hacerte imprescindible.
Pues eso me ha pasado.
No entiendo cómo he podido sobrevivir hasta el día de hoy sin conocer antes a:

... a:

... y a:
Pues eso me ha pasado.
No entiendo cómo he podido sobrevivir hasta el día de hoy sin conocer antes a:

... a:

... y a:
lunes, 23 de junio de 2008
Lo bello y difícil
"De todo ello se deduce lo que, sin duda, constituye
la verdad última del puzzle: a pesar de las
apariencias, no se trata de un juego solitario: cada
gesto que hace el jugador del puzzle ha sido hecho
antes por el creador del mismo; cada pieza que coge y
vuelve a coger, que examina, que acaricia, cada
combinación que prueba y vuelve a probar de nuevo,
cada tanteo, cada intuición, cada esperanza, cada
desilusión han sido decididos, calculados, estudiados
por el otro".
George Perec: La vida, instrucciones de uso.
No es falta de interés.
No es vagancia.
No es saturación.
No es alevosía.
Ni nocturnidad, claro que no.
No es hambre, sueño, laxitud.
Es el listón. (Que no es superlativo, no, no lo es),
es una presión de madera vetada que llevo por encima
de la cabeza a todas horas, a todas partes, a medida
que avanzo o retrocedo o salto de caballo.
Me devano, me retuerzo, me escarbo y no hay. ¿Qué
estoy buscando?
Algo tan simple como lo bello y pequeño que a lo largo
de mi vida me ha asombrado, me ha paralizado, el
síndrome de Stendhal.
Para darte un poquito. Para por fin darte un poquito.
Y ese por fin se refiere a todas las veces en las que
no ha habido nadie, sólo yo aunque estuviese
acompañada, y ese nadie no entiende y ese acompañada
no sirve. Porque Stendhal estaba allí y lo entendía y
era alguien.
Y descubro mi referente más cercano, más nítido y más
real, en los escalofríos, los nervios, los sudores de
las últimas páginas del dueño del fragmento
anteriormente citado.
No encuentro lo que busco porque ha salido de mi
cabeza o está debajo de un montón de canciones del
verano, cotilleos varios, sesiones de sexo, botellas
de ron.
Debajo de la vida que me toca últimamente que ha
apartado tan fácil esa otra que he amasado con mimo
gracias a personas como tú. Y qué triste ahora mismo.
Y qué lógico un jueves noche.
Y que no sé si me explico. Yo desde luego, no me
entiendo.
la verdad última del puzzle: a pesar de las
apariencias, no se trata de un juego solitario: cada
gesto que hace el jugador del puzzle ha sido hecho
antes por el creador del mismo; cada pieza que coge y
vuelve a coger, que examina, que acaricia, cada
combinación que prueba y vuelve a probar de nuevo,
cada tanteo, cada intuición, cada esperanza, cada
desilusión han sido decididos, calculados, estudiados
por el otro".
George Perec: La vida, instrucciones de uso.
No es falta de interés.
No es vagancia.
No es saturación.
No es alevosía.
Ni nocturnidad, claro que no.
No es hambre, sueño, laxitud.
Es el listón. (Que no es superlativo, no, no lo es),
es una presión de madera vetada que llevo por encima
de la cabeza a todas horas, a todas partes, a medida
que avanzo o retrocedo o salto de caballo.
Me devano, me retuerzo, me escarbo y no hay. ¿Qué
estoy buscando?
Algo tan simple como lo bello y pequeño que a lo largo
de mi vida me ha asombrado, me ha paralizado, el
síndrome de Stendhal.
Para darte un poquito. Para por fin darte un poquito.
Y ese por fin se refiere a todas las veces en las que
no ha habido nadie, sólo yo aunque estuviese
acompañada, y ese nadie no entiende y ese acompañada
no sirve. Porque Stendhal estaba allí y lo entendía y
era alguien.
Y descubro mi referente más cercano, más nítido y más
real, en los escalofríos, los nervios, los sudores de
las últimas páginas del dueño del fragmento
anteriormente citado.
No encuentro lo que busco porque ha salido de mi
cabeza o está debajo de un montón de canciones del
verano, cotilleos varios, sesiones de sexo, botellas
de ron.
Debajo de la vida que me toca últimamente que ha
apartado tan fácil esa otra que he amasado con mimo
gracias a personas como tú. Y qué triste ahora mismo.
Y qué lógico un jueves noche.
Y que no sé si me explico. Yo desde luego, no me
entiendo.
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Miss Fruslerias,
Recreaciones propias
domingo, 22 de junio de 2008
Besos golpe, miradas rasguño y aliento garabato...
Torpe que soy se me caen las palabritas y solo te puedo hacer llegar mis manos como quien envía cartas luminosas de paisajes y amapolas y nostalgias. Me prendo de tu brazo yo pequeño niño que da cortos pasitos, y me choco con todo lo que no eres tú porque lo que no eres tú me pierde me asusta me engaña. Me agarro con mi dedo meñique a tu alma meñique y paseamos nuestro amor barquito de papel por los regueros de los bordes de las aceras y lo salvamos de la alcantarilla a apenas dos palmos y reímos como si no supiéramos que siempre son dos palmos los que nos salvan y separan del desastre. Yo te acaricio como si tuviera las manos envueltas en trapos mojados, qué torpe que soy que te doy besos golpe y miradas rasguño y aliento garabato. Te acaricio niño inexperto aunque no esté en edad de ser inculto de mujeres que pretenden. Me traiciona mi tonto caballo a galope corazón y después de un beso golpe me falta mi aire que te he dado y no he querido respirar más por si te da por irte, para qué un más. Te miro a tus ojos de pestañas estambres y gestos pistilos y me mareo y busco despistar mi peonza compostura descolgándome más abajo justo en el sitio entre tu labio amanece y tu labio atardece. Pero no sé hacer eso de quedarme donde estoy cuando me pierdo y al mirarte me pierdo y voy hacia ti por más que meta piedritas en los bolsillos o me ate alrededor cordeles de cometa. Me pierdo a tu boca faro para náufragos y cierro mis ventanucos luciérnaga solo para ti hasta que pasas y llega la mañana y la luz y siento que te vas de mi lado como una marea que baja y que se entretiene de arenas entre unas piernas y no se agarra no se agarra se escapa dejando un alga coloreada de cascabeles entre tu dedo índice y tu palma mojada. Te vas por eso luego me lastimo con esta vida esquina y me luzco por la calle y me paseo un poco como viejo capitel escombro ignorando su ruina. Pongo un pie delante y otro atrás y llamo andar a esa forma de fugarse de mis pies espantapájaro. Me acurruco en el banco de un parque a practicar intemperie y espero espero espero por si llegas. Tal vez cuando vengas con tus dedos llamita y me crepiten en el lomo tus manos mariposa sonría y ría con boca de niño que nunca supo de la existencia de la mentira.
jueves, 19 de junio de 2008
Música es todo lo que no es música
Trato de explicar el título, que así puesto parece una manera de soliviantar al personal porque sí.
Lo primero que debo explicar sobre el título es que es una manera de soliviantar al personal porque sí.
Lo segundo, la reflexión a la que llegué tras ver el vídeo que embebo en la entrada, el cual muestra a un grupo de robots, The trons, tocando música. A parte de que impresione, al menos en una primera impresión, el camino hacia el robot en el que andamos sin darnos cuenta, la parte de trecho que llevamos avanzada y el destino Asimov al que paso a paso vamos llegando, el sonido no acaba de ser, ni de estar. Es música y no lo es.
Música no es hacer sonar la partitura de cumplido modo, que también. Música es lo otro, lo demás. Que el guitarra emplee un newton más de fuerza en el do bemol del punteo porque le duele especialmente esa nota ahí. Que el batería llegue tarde un microsegundo con un swing que movería las caderas de la Cibeles. Lo que viene siendo la humanidad de una interpretación...
¿Esa humanidad musical podrá ser imitada algún día?
(que no se entienda como crítica al grupo, que el guitarra Lámparo me parece de lo más salado)
Vía ilustrae.
Lo primero que debo explicar sobre el título es que es una manera de soliviantar al personal porque sí.
Lo segundo, la reflexión a la que llegué tras ver el vídeo que embebo en la entrada, el cual muestra a un grupo de robots, The trons, tocando música. A parte de que impresione, al menos en una primera impresión, el camino hacia el robot en el que andamos sin darnos cuenta, la parte de trecho que llevamos avanzada y el destino Asimov al que paso a paso vamos llegando, el sonido no acaba de ser, ni de estar. Es música y no lo es.
Música no es hacer sonar la partitura de cumplido modo, que también. Música es lo otro, lo demás. Que el guitarra emplee un newton más de fuerza en el do bemol del punteo porque le duele especialmente esa nota ahí. Que el batería llegue tarde un microsegundo con un swing que movería las caderas de la Cibeles. Lo que viene siendo la humanidad de una interpretación...
¿Esa humanidad musical podrá ser imitada algún día?
(que no se entienda como crítica al grupo, que el guitarra Lámparo me parece de lo más salado)
Vía ilustrae.
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martes, 17 de junio de 2008
Micropena
Se habló del todo, se expuso. Y todos fueron conscientes: iba al matadero.
No era la carne, era el carnicero.
lunes, 16 de junio de 2008
Te llamas Ernesto Corona
Te llamas Ernesto Corona, y aunque no lo sabes, estás muerto.
Existen algunos detalles significativos.
Ninguna pelota de goma te golpea cuando estás en un parque con niños.
Ningún nombre de hombre o mujer se te viene a la cabeza al despertarte.
No te conmueve el olor a pan recién hecho.
Has olvidado la tabla del 8.
No recuerdas el nombre de uno de los mosqueteros.
No tarareas la música de ningún bolero.
No saltas las rayas blancas en los pasos de cebra.
No respetas la fragilidad de un camino de hormigas.
El tacto de la duna de playa te resulta algo antipático.
No sonríes, si no hay motivo.
No tienes memoria de la última vez que te sorprendió un color del atardecer.
Nunca te descubres viendo dibujos animados.
No anhelas saltar en los charcos.
No gustas de pasear descalzo por la hierba mojada.
No hay aroma que te despierte la memoria.
Hace tiempo que no sientes frío.
Opinas que el barro mancha.
No lloras.
Tus calcetines, siempre del mismo par.
Crees que la lluvia sólo moja.
No sabes la fecha exacta de tu primer beso.
No miras al cielo por las noches.
No tienes bar de la esquina.
Organizas los viajes.
Te molesta el viento.
Las tormentas no te excitan.
Cierras los ojos sólo cuando vas a dormir.
Pelas las naranjas con cuchillo.
Bajas las escaleras de una en una.
No te ilusiona tener cartas en el buzón.
No te acuestas sobre la cama si está deshecha.
No recuerdas si eras bueno a las canicas.
Olvidaste montar en bici…
Sonríes.
Tienes motivos.
Sé lo que estás pensando.
No existe tanta diferencia entre tú, un muerto, y ellos, los vivos.
En eso consiste el trato.
Esa es la ceremonia.
Ahora te vas a acercar a esa chica que conoces de la oficina.
Y le vas a decir:
“Te llamas Julia Codina, y aunque no lo sabes, estás muerta.”
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Don Nadie,
Ernesto Corona,
Recreaciones propias,
Rutina
Preocupación
Tengo comprobado que soy más lento abriendo la boca y sacando la lengua que escribiendo dos puntos pe mayúscula.
:P
:P
viernes, 13 de junio de 2008
oyeur

Quiero convertirme en un banco de madera. Que pongan sus culos en mi espalda y ser un "oyeur"
Quiero enterarme de tu primer te quiero, oír las preguntas que te haces en voz alta y que no sabes responder.
Me encantará escuchar la conversación de las canguros, de las putas, de las adolescentes pre-menstruales, de los abuelos que salen al sol. De los rapados, del ejecutivo asfixiado, de los perdidos en la ciudad.
Oír el suspiro del que se sienta a mirar las nubes. Del que lee en voz alta, del que fuma en silencio un domingo por la mañana, del que se alegra por reencontrar otra medida del tiempo.
En poco tiempo habré hecho amistad con las palomas, estaré roído por la lluvia, tendré corazones grabados en mi lomo, y posiblemente las hormigas me habrán perdido el respeto.
Pero me dará igual, ya no me preguntaré qué hice mal, ni bien. ¿qué se podrá decir que ya no sepa?
jueves, 12 de junio de 2008
El sustento
Como un perro sin cadena al parque
se escapan mis manos a ti. Y no hay gobierno que valga.
Extiendo los brazos de dentro. Experimento ganas de despegar los vuelos. Y es importante no mirarse los pies de dentro.
Me repito nuevo. Me nazco. Me paro. Doy una cierta luz.
Guío mis brazos. Es importante ir a favor con el viento. Todo lo demás es nada y nadas nos sobran.
Miro el teléfono para ver tu voz. Miope de oído, nunca lo he sentido tanto. Pierdo una palabra y pierdo mucho.
Pierdo un hilo de voz y pierdo todo. Afortunadamente escribes alto y claro.
Muy afortunademente tú.
Es fácil entenderse cuando se calla el mismo idioma. Y se mastica el mismo hambre. Y los besos abren la boca del estómago.
Y besas que alimentas.
se escapan mis manos a ti. Y no hay gobierno que valga.
Extiendo los brazos de dentro. Experimento ganas de despegar los vuelos. Y es importante no mirarse los pies de dentro.
Me repito nuevo. Me nazco. Me paro. Doy una cierta luz.
Guío mis brazos. Es importante ir a favor con el viento. Todo lo demás es nada y nadas nos sobran.
Miro el teléfono para ver tu voz. Miope de oído, nunca lo he sentido tanto. Pierdo una palabra y pierdo mucho.
Pierdo un hilo de voz y pierdo todo. Afortunadamente escribes alto y claro.
Muy afortunademente tú.
Es fácil entenderse cuando se calla el mismo idioma. Y se mastica el mismo hambre. Y los besos abren la boca del estómago.
Y besas que alimentas.
lunes, 9 de junio de 2008
Una imagen vale más...
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